Corral: “Al final de mi gestión, vamos a haber cambiado los barrios del Norte y del Oeste”

El año que viene administrará una inversión récord para la ciudad del Gobierno nacional y se enfrentará a definiciones políticas que ya no admitirán doble pertenencia.

El temario es amplio. Y el tiempo, en una agenda tan cargada, no deja espacio para todo. En términos políticos, José Corral ya no es sólo el intendente de la ciudad de Santa Fe. El protagonismo que ha cosechado este año al cultivar vínculos maduros y eficientes con el Gobierno Nacional y su liderazgo en el radicalismo amplían los temas a la hora de hacer un balance de este primer año de gestión de su segundo mandato, al que define como “difícil y muy intenso”.

La ciudad, con sus cuentas saldadas y las obras pendientes; su futuro político, en el doble juego de ser aliado de Cambiemos y del Frente Progresista Cívico y Social; las inversiones récord que deberá administrar el año próximo; y los altos índices de inseguridad, con un primer golpe fuerte a la red de narcotráfico que opera en Santa Fe, formaron parte del diálogo con El Litoral, mate de por medio en el amplio salón de la intendencia.

El año próximo deberá manejar las tensiones de ser parte de dos coaliciones con marcadas diferencias y aspiraciones políticas. A nivel provincial, el radicalismo integra el Frente Progresista, Cívico y Social, y a nivel nacional, forma parte de Cambiemos, el partido del presidente Mauricio Macri. ¿Arriesgará su lugar en la intendencia? ¿Encabezará una lista de diputados nacionales de Cambiemos? ¿O esperará a que lo unjan como candidato a gobernador en 2019? Lo que sí está claro es que, a la hora de elegir, Corral está muy cerca del proyecto nacional.

— El cambio de signo político en el Gobierno Nacional significó una revalorización de la ciudad. Para el año próximo se estiman inversiones de Nación 40 veces superiores a las que hubo este año ($ 35.000.000 en 2016, contra $ 1.438 millones en 2017). ¿Cree que Santa Fe es hoy privilegiada respecto a otras localidades?

— La verdad es que ya era hora de que nos toque. Fuimos muy discriminados por el kirchnerismo, salvo algún ministro particular, casi no nos atendían. Esto es lo que ha cambiado. Ahora nos atienden, nos escuchan y nos dan respuestas casi inmediatas. Ayudó que nosotros teníamos muchos proyectos de obras armados, con lo cual todo se agilizó. En marzo el presidente me preguntó qué necesitaba por la emergencia hídrica y le dije que la íbamos a afrontar con recursos municipales pero que necesitaríamos inversiones para el plan de reconstrucción y la reubicación de familias. Y ya tenemos en marcha dos barrios de viviendas.

— Pero aún faltan las soluciones para La Vuelta del Paraguayo y Colastiné Sur, dos de los barrios que más problemas tienen cuando crece el río.

— Es cierto, pero estamos por cerrar un acuerdo con los propietarios de los terrenos de La Vuelta del Paraguayo, porque son privados, y vamos a pasarle al gobierno provincial el proyecto para que hagan las obras de infraestructura. Las viviendas las financia Nación. En Colastiné Sur no hay proyecto todavía, es importante que el gobierno provincial lo haya incluido entre sus prioridades pero tenemos que sentarnos a definir qué solución vamos a implementar porque es un sector muy bajo, si hacemos una defensa podemos impedir que ingrese el río pero no que se inunden porque el agua filtra por las napas.

— ¿Cuánto influye que sea usted el intendente y un posible candidato de Cambiemos en las elecciones de 2017 y 2019 en esta inyección tan fuerte de inversiones que va a recibir la ciudad?

— Todo mi esfuerzo esta concentrado en la ciudad pero mis tareas partidarias me llevan a acompañar al presidente y a su equipo en la tarea de gobierno, siento que es una obligación de todos los argentinos hacer un esfuerzo adicional para que se concrete esta expectativa que generó Mauricio Macri. Eso me permite llevar los temas de la ciudad y de la provincia, porque hay un diálogo muy cercano con el gobierno nacional y creo que los santafesinos tenemos que aprovechar este momento, tenemos cercanía y podemos instalar las necesidades de la ciudad y de la provincia. Yo voy a seguir trabajando para que al gobierno nacional le vaya bien, son elecciones con distintos sistemas y probablemente algún radical podrá encabezar la lista de diputados de Cambiemos.

— ¿Será usted?

— Mi agenda son los temas de la ciudad. Todavía ni tenemos el cronograma electoral.

— Pero a lo mejor Cambiemos le pide otra cosa, distinta a su deseo. ¿Ha hablado de esto con el presidente Mauricio Macri? 

— No sentí ninguna presión del presidente; a él le preguntaron y dijo “José va a tener alguna disyuntiva”. Siento un trato muy humano tanto del presidente como de su equipo y creo que vamos a poder trabajar muy bien.

— ¿Y qué impacto cree que tendrá esto en el Concejo santafesino, con un bloque oficialista conformado por radicales, Ari y socialistas?

— En la ciudad tenemos proyectos y miradas comunes sobre los problemas y creo que todos vamos a priorizar esto. No veo un posible conflicto allí. Hay un apoyo de diferentes partidos y aspiro a que se amplíe ese espacio.

— ¿Cómo ve el funcionamiento del Concejo, ahora que han cambiado sus autoridades? 

— En el Concejo no han cambiado las mayorías, simplemente sus autoridades. Yo hubiera preferido que el presidente siga siendo Leonardo Simoniello pero los diferentes sectores del PJ se pusieron de acuerdo y tenían los números para modificarlo. No veo cambio en la relación con el Concejo, habrá más diálogo y cada uno jugará su rol.

Obras para los barrios

— De acuerdo al presupuesto proyectado para 2017, el 92 % del plan de obras se destinará a los barrios más postergados. Esto viene siendo así en varias proyecciones anteriores. ¿Qué cree que ha logrado cambiar desde que conduce la ciudad (hace cinco años) para mejorar la calidad de vida de los vecinos?

— Creo que hay cuestiones que nos van a llevar muchos años de visibilizar pero estamos haciendo el camino correcto. Los jardines maternales son un ejemplo: tuvimos 434 chicos egresados de sala de tres años este año. O la fuerte política para los jóvenes que iniciamos en esta gestión, con 600 integrantes en las Escuelas de Trabajos; algunos hasta ya están trabajando. Este año tuvimos una inundación muy importante pero no va a ser recordada por los vecinos como crítica porque, por ejemplo, en los barrios del oeste no la sufrieron. Y esto es por la histórica inversión en desagües que estamos haciendo juntos Nación, Provincia y Municipio. Fue un año difícil, con decisiones de sinceramiento de la economía nacional que tuvieron su impacto en todo el país, pero en Santa Fe logramos mantener, e incluso crecer en el empleo. Nos falta muchísimo todavía. Pero estoy seguro de que al final de mi segundo mandato vamos a haber cambiado totalmente la fisonomía de los barrios del Oeste y del Norte, porque van a contar con los mismos servicios que los barrios del centro. Para eso estamos trabajando, llegando con obras de viviendas, y de infraestructura como cloacas, desagües, gas y mejorado de calles.

Violencia y narcotráfico

La semana pasada fuerzas de seguridad nacionales y provinciales realizaron un gran operativo en Alto Verde y en otros barrios de la ciudad, y resultó detenido uno de los narcos más importantes de la ciudad.

— ¿Cuánto hace que el municipio conocía lo que sucedía en Alto Verde? 

— En el municipio tenemos información valiosísima, en todos estos años hemos reunido muchos datos y tenemos mapas de homicidios y conocemos muy bien las situaciones de violencia en la ciudad a partir de los que nos cuentan los vecinos, de los buzones de la vida, del registro de armas de fuego y de otras herramientas que fue implementando la Subsecretaría de Prevención y Seguridad, concretamente en los barrios donde teníamos más violencia y sabemos que hay narcotráfico.

— Estos mismos datos ¿Usted los habían llevado al Gobierno provincial?

— Si, por supuesto.

— ¿Desde cuándo?

— Desde siempre. Desde que tenemos esa información, periódicamente y cada vez que asume un nuevo ministro les damos toda la información.

— ¿Con qué resultados?

— Tuvimos resultados desparejos. Hubo un buen trabajo de prevención en algunos barrios, por ejemplo, con la Policía de Acción Táctica o Comunitaria en la gestión del ministro Lamberto en su momento, pero faltaba la pata judicial. Estamos seguros que va a dar resultado este trabajo con la Justicia Federal, a través del Ministerio de Seguridad nacional y del Ministerio Público de la Acusación, con quien venimos trabajando también después de este cambio que hubo en la justicia provincial. La información del municipio es valiosísima, pero necesitamos que cada uno haga su parte. Nosotros les brindamos la información, conocemos el terreno y les decimos dónde están los lugares. Pero después, las atribuciones para la investigación y para tomar las decisiones las tienen la justicia y las fuerzas de seguridad.

— ¿Por qué decidió acudir a Nación?

— En los primeros días de gestión, en diciembre del año pasado, tuvimos reuniones con la ministra Patricia Bullrich y con los secretarios de Seguridad y les dimos toda la información que el municipio había reunido. Ya en aquel momento se decidió que uno de los barrios de intervención iba a ser Alto Verde, en el marco de Programa Barrios Seguro. Se hizo una tarea de preparación y de coordinación con las fuerzas provinciales y cuando, después de varias idas y venidas, se acordó la presencia de fuerzas federales en la provincia, se destinaron gendarmes para diferentes barrios y prefectos para este programa. Paralelamente, se venían haciendo investigaciones porque siempre decimos que tiene que haber presencia de la fuerza de seguridad para prevenir pero hay que desmontar esas economías del delito que son las que generan la violencia de manera permanente. No alcanza con obras de infraestructura y presencia policial, si no se desarma la red del delito que está instalada en el barrio, se baja la temperatura pero no se resuelve la causa real. Lo que se hizo en Alto Verde, que aún está en pleno trabajo, es el ejemplo.

— Qué piensa de la “mentirita” del ministro (de Seguridad, Maximiliano) Pullaro?

— El gobernador tuvo una respuesta muy inteligente, y me remito a su respuesta: “En boca cerrada, no entran moscas”. Además, es su ministro.

FUENTE: EL LITORAL

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